Beatriz Díaz, soprano: «Sagi ha conseguido dar valor añadido a nuestro folclore y más relevancia»

Beatriz Díaz, soprano: «Sagi ha conseguido dar valor añadido a nuestro folclore y más relevancia»

«Tengo muy claro que hay algunos papeles que aún no debo interpretar»

La soprano asturiana Beatriz Díaz es una de las protagonistas de la «Antología Asturiana de Zarzuela», una de las producciones de Emilio Sagi que mayor aceptación popular ha tenido en los últimos años. Beatriz Díaz se ha convertido en una de las cantantes asturianas de mayor proyección. No es ajeno a esto el haber sido proclamada vencedora del Concurso «Viñas de Canto», uno de los certámenes de mayor prestigio internacional. Ganar el «Viñas» ha cambiado la carrera de los intérpretes que lo han conseguido. La de Díaz también y ya son varios los ciclos que le han ofrecido papeles de relieve que interpretará progresivamente.

– Usted y Friedrich Haider son los «novatos» en esta producción, ¿qué le parece la «Antología»?

– Exacto. Es una obra muy buena y estoy muy cómoda trabajando tanto con el maestro Haider como con el resto de mis compañeros. Se ha logrado un magnífico ambiente para sacar adelante las funciones. Se trata de un espectáculo interesantísimo. Musical y escénicamente es precioso. Sagi ha conseguido darle valor añadido a nuestro folclore, llevarlo al escenario con la categoría y la relevancia adecuadas. Ha conseguido dar una vuelta de tuerca llevándolo a otros parámetros. Todo se desarrolla con acierto y yo, que vengo de la canción asturiana, veo el esfuerzo que se ha realizado. Es un montaje que se ha convertido en una joya.

– Debería tener proyección exterior.
– Estamos ante una producción muy exportable y cuando digo esto pienso tanto en otras comunidades autónomas españolas como en Iberoamérica.

– ¿Puede llegar a convertirse en un clásico de la escena asturiana?
– Yo así lo veo, creo que puede quedar como algo emblemático como le ha sucedido a otro montaje también de Emilio Sagi, La del manojo de rosas, que se ha repuesto con gran éxito en numerosas ocasiones. En este caso, además, la vocación de asturianía que exhibe es tan hermosa que ha llegado al público de forma inmediata.

– A unos meses de haber ganado el Concurso «Viñas», nota los «efectos» del certamen.
– Sí, porque me he encontrado con nuevas opciones que me van a permitir demostrar mis posibilidades y me ofrecen otro tipo de papeles.

– ¿Es un salto?
– Totalmente. Es un cambio de plano, sobre todo porque ya no te llaman para hacer personajes pequeños y las opciones son otras.

– ¿Qué cambia?

– Especialmente el ritmo de trabajo y también el de estudio. A mí me gusta trabajar a fondo mis compromisos, empaparme de los personajes estudiando muy bien la partitura y trabajando estilísticamente los requerimientos que presenta. Antes todo era más relajado, pero ahora necesito plantearlo de otra madera, dejando que cada nuevo compromiso madure convenientemente.

– Imagino que no todas las ofertas que le lleguen serán las adecuadas. También vendrán otras muy bien envueltas pero que no se adapten a su vocalidad.

– Tengo muy claro que hay papeles que aún no debo interpretar. Cada nuevo ofrecimiento hay que sopesarlo con cuidado, viendo la manera en la que abordar un personaje determinado. Mi objetivo es trabajar en condiciones un repertorio que se adapte a mi voz porque tengo muy claro que hay determinadas fronteras vocales que no debo pasar. Es esencial para un cantante la realización de un repertorio muy centrado en sus posibilidades. Sobre todo debe observarse como la voz va evolucionando. Y sí que me ha llegado alguna proposición para papeles muy alejados de mis posibilidades. Por supuesto, los rechacé de inmediato.

La Nueva España, 15 de mayo de 2007