La «Discografía» de Beatriz Díaz


La «Discografía» de Beatriz Díaz

«La bohème me dio muchas alegrías, y a Kurt Cobain lo tenía en un poster en mi habitación»

 

La soprano Beatriz Díaz (Boo, Aller) tiene el oído orientado en diversos sentidos. Igual que su voz, capaz de interpretar una ópera magistral en un escenario majestuoso, capaz de impresionar con una zarzuela o capaz de emocionar con una versión al piano de «Al pasar por el puertu», una de las piezas incluidas en su «Top diez» cantada por La Busdonga. Como oyente, su reparto alcanza mundos apasionantes de la música popular. Al margen de las óperas y géneros colaterales, viaja por maravillas tan cercanas a todo el mundo como los tangos o los musicales de cine. El que cita, West Side Story, es todo un himno que está en la memoria de varias generaciones.

Cuando cambia el discurso y se va al rock, señala a una de las últimas grandes referencias (referencia mítica y con todas las liturgias que exige el género para alcanzar el título de mítica), tal que Kurt Cobain. Era el ídolo de juventud de la soprano y por ello lo tenía pegado en un póster gigante de una de las paredes preferentes de su habitación. En su lista está Nirvana, con Nevermind, el álbum que, al margen de su gran colección de canciones, acabó conociéndose por la portada del bebé bajo el agua. Bebé que ya creció y que también tuvo su reportaje periodístico como icono del diseño.

Beatriz Díaz se fija mucho en las voces a la hora de elegir su banda sonora particular. Por eso pone encima de la mesa «I will always love you», la canción con la que se emocionaron las almas más duras. Pieza de Dolly Parton a la que Whitney Houston le dio un toque vocal superlativo. Eso combinado con las escenas de la película quedó marcado en muchas cabezas y grabado en los tímpanos de medio universo.

En la parte de raza, duende, maestría y gloria total elige a Camarón y a Paco de Lucía, que, efectivamente, fueron todo lo dicho y todos los sinónimos de geniales que se quieran añadir. El álbum elegido por la soprano, Como el agua, tiene todas esas calificaciones artísticas. Y, evidentemente, Beatriz Díaz tiene una pasión muy especial perteneciente a su mundo, La bohème. Es la banda sonora que la soprano allerana comparte con los lectores de La Nueva España, es la banda sonora de una de las voces asturianas de referencia en la lírica, una artista que deja prueba de su gusto cuando canta y, en esta página, cuando escucha; una voz que viene de arrasar con la Carmina Burana de La Fura dels Baus,

La Nueva España, 16 de abril de 2017 • Javier Blanco