22 Ene Beatriz Díaz: «Mirella Freni ha sido mi ídolo, en lo vocal y en la manera de sentir la ópera»
Beatriz Díaz González logró el viernes algo poco frecuente para una cantante española: obtuvo el primer gran premio para voces femeninas del Concurso Internacional de Canto Francesc Viñas, que en las últimas dos décadas ha sido terreno abonado para cantantes rumanas, rusas y coreanas. La soprano asturiana de 25 años logró también el premio del público, el premio Plácido Domingo al mejor cantante español y, ex aequo con Francisco Corujo, el premio Zarzuela
– Enhorabuena. ¿Cómo se siente al ganar un premio que desde los ochenta no lograba ninguna española?
– Estoy en una nube. Venía con la intención de hacer una audición, pasar la primera prueba y basta. No venía ni a competir. Pero canté muy tranquila en la segunda y la tercera fase. Como no lo tenía previsto… Y en la final hubo magia en el escenario, tenía ganas de que el público pudiera disfrutar.
– ¿Con qué piezas ha concursado?
– Con «Oh quante volte» de I Capuleti e i Montecchi, de Bellini, con La tabernera del puerto (Sorozábal) y, en la final, con el «Aria de las joyas” (del Fausto de Gounod) y Mi chiamano Mimì (de La Bohème).
– ¿Tiene predilección por algún tipo de ópera, por el bel canto?
– Quiero dedicarme, por juventud vocal y por salud, a la lírica ligera. Mozart, Bellini, Donizetti, Puccini, como su personaje de Musetta… Pero ahora la carrera viene dada, será lo que surja. En cuanto a la zarzuela, me interesa porque me gusta el teatro y actuar.
– ¿Cuál ha sido su formación?
– Primero en Asturias, con mi maestra Elena Pérez Herrero. Luego hice una master class en Andorra con Montserrat Caballé ymás tarde fui a una escuela de Vignola, Italia, en la que enseña Mirella Freni.
– ¿Le han sido útiles?
– Estilística y técnicamente son tan buenas que algo te queda, por narices.
– ¿Tenía usted algún ídolo en el mundo de la ópera?
– Mirella Freni ha sido mi ídolo. Por eso fui a Italia. Era la que más me decía, la que más me llenaba, la que más se aproximaba a mí.
– ¿En qué sentido?
– En lo vocal, en la manera de sentir la ópera. Joan Sutherland me encanta, pero nunca tendré su agilidad por tipo de voz. Me dice mucho más Freni y tengo un repertorio parecido al que ella tenía de joven.
– Hace unos años el tenor Bergonzi, jurado de este concurso, decía que ya no hay artistas como los de los 50, 60 y 70 y que los jóvenes de hoy se preparan poco. ¿Qué piensa?
– Los cantantes tienen que estudiar y reciclarse continuamente porque trabajando se adquieren ciertos vicios. Las voces no son iguales que las de antes, no se canta de la misma manera, pero se trabaja mucho.
La Vanguardia, 22 de enero de 2007