29 Ago Fiestas de San Mamés: Texto íntegro del pregón leído por Beatriz Díaz
«Hoy mi mejor coliseo es Bustiyé y vosotros mi mejor melodía. Aquí empezó todo, aquí están mis raíces y mi gente».
Queridos vecinos y vecinas, amigas y amigos todos:
Es para mí un honor el poder compartir este día con vosotros. Dar comienzo a unas fiestas que figuran en mi memoria desde que tengo uso de razón. Rara es la vez que mi presentación en público no está ligada a la música e impresa en una partitura. Hoy mi mejor coliseo es Bustiyé y vosotros mi mejor melodía.
Atesoro grandes recuerdos entrañables en esta misma plaza. Sois culpables -y entiéndase en el buen sentido de la palabra-, en este queridísimo pueblín mío, de ser mi primer escenario, mis primeros pasos como artista. Aquí experimenté esas primeras sensaciones sobre las tablas, las mariposas en el estómago antes de cantar que aún hoy me acompañan, esa libertad que me otorga el hacer lo que más me gusta. Fue el lugar donde comencé a entender que la música era parte esencial de mi vida. Cierto es que, en aquel entonces, qué una niña de 8 años cantara tonada resultaba un poco peculiar, pero el salto a la lírica aún fue más inverosímil.
La pregunta más habitual que me hacen es: ¿cómo es posible que salga una cantante lírica de un pueblo tan pequeño y «a priori» sin una tradición en ese ámbito? ¿Y sabéis lo que contesto? Que a día de hoy no tengo clara la respuesta…
Mucho esfuerzo, trabajo y sacrificio hay detrás de este empeño, sí; el mismo que conocéis de sobra los hombres y mujeres de este lugar; la lucha diaria para salir adelante en los duros oficios de la minería, de la ganadería, de la labranza; el convencimiento de que, aunque el santo patrón nos preste su providencial ayuda, sólo saldremos adelante con el mazo dando y con el sudor en la frente.
Quien os habla tuvo la grandísima suerte de recibir buenos consejos, la suficiente humildad de dejarse conducir por ellos, y en algún recodo del camino se vio atrapada por la magia del teatro. Por eso soy plenamente consciente de que mi éxito es obligado compartirlo con la gente que desde entonces ha apostado por mí y ha permanecido a mi lado en las duras y las maduras: mi familia, mis amigos, el público que acude a verme, entre ellos muchos de quienes estáis ahora aquí. A todos, eternamente, gracias.
Pero me vais a permitir que dedique unas palabras especiales a mis padres, Amelia y Ricardo, quienes han sido un pilar fundamental en mi carrera, brindándome todas las facilidades y ofreciéndome su incondicional apoyo. Ellos me hicieron soñar y me enseñaron que nada es imposible, que con esfuerzo y tesón los sueños se hacen realidad y todo se puede conseguir. La clave es no rendirse jamás, el secreto es intentarlo hasta el último aliento.
El mismo tesón que vosotros demostráis unidos para continuar la tradición de esta fiesta que os encargáis de organizar con tanto esmero. Todos a una, trabajando incansablemente para que este último fin de semana de agosto siga siendo el principio bullicioso de un calendario a cuya llamada, las familias se reúnen, danzan al son de la música, comparten mesa, sonríen y son felices bajo el cobijo de San Mamés.
Sois ejemplares y así me quedó patente, hace aproximadamente un año, cuando tuve la oportunidad de participar en un día muy especial. El programa televisivo «Pueblos» nos dejó «retratados» para la posteridad en un espacio donde se refleja claramente vuestra honda generosidad, el talante hospitalario y la unión sin fisuras del paisanaje más humanamente noble con el paisaje más hermosamente asturiano haciendo de un día cualquiera una auténtica jornada festiva.
Bustiyé, tierra de historiadores, deja un documento único que refleja el quehacer cotidiano del que podrán disfrutar las nuevas generaciones venideras, a quienes estoy convencida les inculcareis el amor por el pueblín y sus tradiciones. De hecho tenemos nuevos abuelos en ciernes, que en breve verán nacer a sus nietos. Vaya desde aquí mi enhorabuena a Natalia y Álvaro, amigos y compañeros desde la infancia.
Agradeceros, también, a la Organización, la confianza depositada en mí para hacer este pregón y a todos los que habéis venido a acompañarme. Siempre es un placer y una necesidad volver a casa, a los orígenes. Aquí empezó todo, aquí están mis raíces y mi gente.
Amigas y amigos, este fin de semana divertirse es un deber, una obligación. Disfrutad hasta caer rendidos y bailad sin temor ninguno a retorceros un tobillo o romperos una cadera. Descuidad…
Mucho debe de haber de cierto en que nuestro patrono vela, cual centinela guardián, por la integridad de nuestro esqueleto. Muchos ya lo sabréis; a los que no, os lo digo ahora: indagando en la vida de San Mamés he conocido que es el protector de las personas con roturas de huesos. Asociando situaciones me creo en deuda con él ya que intuyo que algo tuvo que ver con mi pronta recuperación tras un desafortunado incidente de tráfico ocurrido años atrás. ¡Muchas gracias, San Mamés!
Y ahora: ¡Qué suenen gaita y tambor y corra la sidra!
¡Qué empiece la fiesta!
¡«Puxa» Bustiyé, su gente y «nuestres fiestes»!
♦ Beatriz Díaz
En Bustiyé, a 28 de agosto de 2015
