«La dama del alba» se mira en el espejo

«La dama del alba» se mira en el espejo

La obra de Vázquez del Fresno va adquiriendo cuerpo en un escenario que evoca la Asturias de Casona jugando con reflejos y geometrías


A una semana de la inauguración de la temporada lírica y del estreno de la producción con la que Ópera de Oviedo conmemora su 75.º aniversario, La dama del alba, el decorado en el que discurrirá la acción está ya montado en el Campoamor y los protagonistas de la función, que llevan semanas de ensayos y meses de estudio, se familiarizan con su aspecto y su caracterización. Ayer, por primera vez, pudieron tomarse imágenes de uno de los ensayos en el escenario, que en esta producción se desdobla reflejado en un gran espejo.

Para esta ópera, compuesta por el gijonés Luis Vázquez del Fresno sobre la obra homónima de Alejandro Casona y que se representa por primera vez en Oviedo, el escenógrafo de origen argentino Daniel Bianco ha diseñado un decorado que juega con los reflejos y las geometrías, inundado de verdes, en infinidad de matices, y que recrea un espacio boscoso, húmedo y encerrado en sí mismo. La música de Vázquez del Fresno en esta ópera es moderna, música tonal, y el escenario le sigue el compás: es sencillo y sintético, como un esbozo con trazos geométricos del paisaje en el que transcurren los hechos que narra.

Ayer, sentado en el patio de butacas del teatro, el director de escena, el ovetense Emilio Sagi, supervisó el ensayo técnico. En esta ocasión, el elemento principal a examen era el vestuario y la caracterización. «Marcar, no cantéis mucho…», recordó a los cantantes Sagi antes de empezar a trabajar, a las cinco en punto de la tarde. En el foso no estaba la Orquesta Sinfónica del Principado, la OSPA, porque el ensayo transcurrió con el acompañamiento de un piano. Sí andaba por allí Rubén Díez, avilesino y director musical del título.

El primer acto de La dama del alba empieza con la aparición de la Peregrina, interpretada por Mikel Uskola. Avanza al filo del escenario, por delante del telón cedido para esta producción del Campoamor por el teatro Arriaga de Bilbao –allí se había utilizado en las funciones de Marutxa–. Tras la tela traslúcida y estampada con los troncos de los árboles de un bosque, transcurre el inicio de la acción.

La dama del alba se representará los días 11, 13, 15 y 17 de septiembre y después de ese gran estreno, llegará la Norma de Bellini, con cinco representaciones, los días 6, 9, 12 y 15 de octubre, y con el tenor José Bros, celebrando con el público ovetense los 30 años de su debut sobre las tablas del Campoamor. Don Juan, de Mozart, se representará los días 13, 15, 17 y 19 de noviembre, con Elena Mitrevska, antigua directora del coro de la ópera y ahora en la Ópera de Malmö, en Suecia, como directora musical de ese título. En diciembre, los días 8, 11, 14 y 17, llegará al Campoamor Hamlet. La temporada del 75.º aniversario se cerrará con Verdi y su Ernani, protagonizada por el asturiano Alejandro Roy, los días 29 y 31 de enero y el 2 y el 4 de febrero, más un «Viernes de Ópera», el 3 de febrero.

La Nueva España, 4 de septiembre de 2022 · Elena Fernández-Pello