Beatriz Díaz: «Tengo un buen fondo de armario de chaquetines»

Beatriz Díaz: «Tengo un buen fondo de armario de chaquetines»

La soprano allerana reparte su agosto entre Villada y Gijón con la partitura de «Il Tabarro» de Puccini en la Ópera de Oviedo a mano


La soprano Beatriz Díaz (Boo, Aller, 1981) exprime sus últimos días de descanso con la familia entre Gijón y Villada (Palencia), mientras prepara ya su participación en el programa doble de la Ópera de Oviedo: Il Tabarro / Gianni Schicchi de Puccini. La pillamos en plena Feria de Muestras con la maleta preparada para volver al pueblo castellano de sus abuelos.

– ¿Cómo está yendo su verano?
– Muy bien. En julio me tocó trabajar en Praga y aproveché luego para que fuese la familia y visitar juntos Centroeuropa. Primero lo profesional y después el ocio, fue una buena compensación. Ahora estaré una semana en Villada y volveré para Gijón hasta septiembre. Pero esto son ya seudovacaciones, porque el 13 de septiembre empiezo los ensayos en Oviedo para la Ópera y toca estudiar. La partitura se viene conmigo.

– ¿Cómo afronta este programa doble de Puccini?
Gianni Schicchi la hice en el Teatro Colón de Buenos Aires en 2011 así que la tengo que sacar del baúl de los recuerdos (risas) Pasaron muchos años y también está bien saber cómo la Beatriz de aquel entonces lo va abordar ahora, porque el instrumento será diferente y el aprendizaje, el rodaje, la vida también te cambian. Lo espero con mucha ilusión.

– ¿Siente un cosquilleo especial al cantar en Asturias?
– Respeto el mismo siempre a todos los públicos. En casa lo que sientes es por un lado más responsabilidad porque son los que te conocen y a la vez es bonito compartir con los tuyos eso que haces, una mezcla de las dos cosas por la que quieres dar lo mejor de ti.

– Entretanto, le hemos visto en la Feria y disfrutando de la Semana Grande. ¿Cómo ve usted este Gijón del alma tan repleto?
– A tope, la cantidad de gente por la calle es increíble y escuchas todo tipo de idiomas, así que ya no solo viene turismo nacional. Es que tenemos un remanso de paz, en Asturias vivimos en el paraíso.

– Y estos cambios de tiempo, la humedad ¿no le afectan a la voz?
– Estoy hecha a ella, suele dar guerra, pero yo la humedad la transito bien, la conozco, y como buena asturiana para esos cambios tengo la chaquetina que va con nosotros al fin del mundo. Recuerdo las primeras veces que trabajé en Madrid en verano, llevaba la maleta llena de ropa de entretiempo y no me servía de nada. Llegué a la conclusión de que la chaquetina del Negrón para abajo en verano poco. Y de chaquetines tengo un buen fondo de armario.

– ¿Es de ir a la playa?
– Con un «nenu» de siete años tienes que ir a la playa sí o sí (Risas). Me gusta, pero con peques en casa con más razón, playas, piscina, de todo…

– El agua está casi como en Benidorm.
– Es verdad, está muy calentina y yo que soy de las que para meterme me lo pienso mucho, me bañé todo lo que quise y tiempo largo. Pura delicia este verano.

– ¿Una prueba del cambio climático?
– Hombre estamos viendo cosas, parece que está cambiando todo y muy rápido. El calor nos «presta», pero por otra parte da un poco de miedo. Habrá que hacer examen de conciencia e intentar contribuir cada uno con pequeñas acciones para sumar en algo que es importante para todos.

El Comercio, 16 de agosto de 2023 · Pablo A. Marín Estrada